APAM-CLM VUELVE A SOLICITAR A LA JUNTA LA IMPLANTACIÓN DE UNA UNIDAD DE INVESTIGACIÓN DE VENENOS EN TODAS LAS PROVINCIAS
Para mejorar los resultados en las campañas contra el uso ilegal de venenos.
Campaña del cuerpo de agentes medioambientales contra el uso ilegal del veneno.
Desde el pasado mes de enero, el Cuerpo de Agentes Medioambientales de Castilla-La Mancha, está llevando a cabo una nueva campaña para detectar el uso ilegal de veneno en el medio natural.
Para efectuar esta campaña, se programan un gran número de inspecciones en el medio natural de toda la región. Dichas inspecciones, si bien se realizan con mayor intensidad durante la primavera y el verano, se prolongan durante todo el año. El principal objetivo del uso del veneno es dar muerte a predadores de especies de caza menor o de ganado doméstico aunque últimamente estamos siendo testigos del uso de veneno también en zonas urbanas en las que se han visto afectadas especies domésticas, especialmente perros.
Estas inspecciones se realizan en áreas rurales (principalmente fincas ganaderas y cinegéticas); preferentemente en aquellas en las que haya existido algún caso anterior de uso de veneno o de envenenamiento de fauna y en otras donde pueda existir sospechas de su uso además de en áreas en las que vivan especies amenazadas, especialmente necrófagas y carroñeras, que puedan llegar a morir por la ingesta de ejemplares que hayan sido previamente envenenados.
Formando equipos de búsqueda integrados por Agentes Medioambientales de las distintas demarcaciones territoriales, se baten distintas áreas de las fincas inspeccionadas. Este trabajo permite no sólo detectar venenos, sino también el hallazgo de medios ilegales no homologados de captura de predadores como lazos, cepos y cajas-trampa. Además de estos equipos, en Castilla-La Mancha contamos con unidades formadas por Agentes Medioambientales especializadas en la lucha contra el veneno como la UNIVE y la Unidad Canina de Albacete que cuenta con perros especialmente adiestrados para este fin.
Estas inspecciones constituyen un trabajo vital para la conservación y protección de nuestras especies de fauna y el éxito de nuestras actuaciones permite poner a disposición judicial al autor o autores de delitos recogidos en nuestro Código Penal y en su caso, la imposición de sanciones económicas por infracciones administrativas.
Durante los primeros meses del año 2020, el Cuerpo de Agentes Medioambientales ha llevado a cabo diversas actuaciones en las cinco provincias de la región relacionadas con la utilización de métodos masivos y no selectivos para el control de predadores, retirando de nuestros montes este tipo de medios en los que pueden llegar a morir especies protegidas como gatos monteses, tejones, nutrias o linces ibéricos.
Resulta indispensable la labor de la Unidad de Investigación de Venenos (UNIVE), con base en Toledo y Ciudad Real, integrada por
Agentes Medioambientales especializados en esta materia, así como el trabajo de la Unidad Canina del Cuerpo, con base en Albacete. Esta Unidad Canina, se constituye como un referente en España siendo una pieza clave para la detección de este tipo de sustancias en el medio natural, acumulando numerosos éxitos en sus actuaciones como el recientemente cosechado en los municipios toledanos de Velada y Oropesa donde su intervención permitió la apertura de una investigación contra el dueño de una finca.
Desde APAM-CLM venimos solicitando a la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha la implantación de Unidades de Investigación de Venenos y de Unidades Caninas en cada una de las provincias de la región, cuestión hasta ahora no atendida y que mejoraría sin duda alguna los resultados obtenidos.
La colaboración ciudadana se ha demostrado fundamental para hacer más efectiva la lucha contra esta lacra medioambiental, por esto desde APAM-CLM solicitamos la colaboración ciudadana ante la sospecha o el conocimiento del uso ilegal del veneno, poniéndose en contacto con nosotros a través de los Agentes Medioambientales de la zona o mediante una llamada telefónica al 112


El objetivo de este proyecto es frenar el descenso de las poblaciones de aves esteparias, en colaboración con los agricultores de cuatro de las principales zonas ZEPA (Zonas de Especial Protección de Aves) de la región, incluidas en la Red Natura 2000.
En Toledo la intervención más destacable fue la realizada el pasado mes de diciembre en el casco histórico de la capital regional, declarado Patrimonio de la Humanidad. La fuga de gasoil de un depósito ubicado dentro de un edificio, provocó el vertido de una importante cantidad de litros de dicho hidrocarburo a las aguas del entorno. A través de la recogida de muestras ambientales en pozos y aljibes se pudo averiguar el origen del vertido que estaba afectando a un sótano abovedado y excavado en roca de origen romano que actualmente se dedicada al turismo cultural. Dicha estancia posee un alto valor cultural, por lo que el patrimonio histórico de la ciudad se vio afectado. Gracias a esta actuación -llevada a cabo por los Agentes Medioambientales- se pudo localizar la fuga, analizar la composición del agente contaminante y evitar un daño irreparable al patrimonio histórico de la ciudad. 

En los días siguientes y tras realizar las correspondientes inspecciones, Agentes Medioambientales de la provincia junto a componentes de la Unidad de Investigación de Venenos de Ciudad Real (UNIVE) y de la Unidad Canina de Albacete, localizaron los cadáveres de otros tres buitres leonados, un gato doméstico y el cadáver de una oveja comido por los buitres. Concluidas las investigaciones los Agentes Medioambientales elevaron el correspondiente atestado al Juzgado de Instrucción de Almadén de Ciudad Real.
Se trata del desmantelamiento de este centro, de manera que de los tres veterinarios que prestaban servicio hasta ahora, haciendo turnos para cubrir las guardias y así poder ofrecer el servicio de urgencias, sólo quedan dos. Si la situación anterior ya era límite por la falta de personal cualificado para cubrir la atención a todos los animales que se recepcionaban en el centro, ahora esta situación se ha tornado insostenible. Una de las veterinarias que prestaban servicio en este centro ha tenido que volver a ocupar su plaza en la OCA de Villares del Saz. Se da la circunstancia de que esta profesional es la única que posee el título acreditativo para poder manejar aparatos de rayos X, de modo que se han visto obligados a dejar de utilizar el aparato de radiodiagnóstico. Esta situación es muy grave ya que sin radiodiagnóstico no se pueden programar cirugías, tratamientos o ni siquiera pueden realizarse curas a los animales por sencillamente, desconocer los motivos de su ingreso.
Existe una gran preocupación en el Cuerpo de Agentes Medioambientales ya que los trabajos de conservación, protección y persecución de delitos contra la fauna que realizamos los Agentes tienen su continuación en estos centros de recuperación, ya que en ellos no sólo se tratan los animales que se trasladan con síntomas de enfermedades, desnutrición, impactos fortuitos, etc. sino que es en estos centros donde se llevan a cabo los análisis forenses pertinentes para poder determinar la causa de la muerte o de los daños de los animales que ingresan. Los informes forenses van a ser una prueba fundamental para llevar a cabo la investigación por presuntos delitos contra la fauna por lo que de seguir así, tememos que vayan a quedar impunes al no poderse llevar a cabo las necropsias ni los exámenes pertinentes por personal cualificado. Especies tan emblemáticas como el Águila perdicera, Milano real, Búho real, Águila imperial, etc. podrían verse comprometidas al quedar desmantelado el lugar donde se determinan causas de muerte tan atroces como electrocuciones, envenenamientos, disparos, etc.
Colaboración ciudadana
El punto al que se ha llegado no es resultado de una situación coyuntural o puntual sino que es consecuencia de una dejadez por parte de la Administración que es por Ley la obligada a garantizar la conservación de las especies amenazadas. En este centro de recuperación no existen plazas creadas para los veterinarios que trabajan en él, sino que se encuentran desplazados de sus destinos. En el centro de trabajo como tal no existe una relación de puestos de trabajo (RPT), así que lo que se ha mantenido durante todos estos años ha sido una improvisación y un parche que no se puede sostener más en el tiempo por la única voluntad, arrojo y compromiso de los trabajadores sino por un compromiso real de la nueva Consejería de Desarrollo Sostenible de afrontar este problema y dotar a este centro del capital humano y de la dotación tecnológica necesarias para garantizar la conservación de las especies de fauna amenazadas de la provincia de Cuenca.



–NO ESTÁ PERMITIDO: Rastrillar y remover el suelo intentando levantar las primeras capas de materia orgánica, portar o usar cualquier herramienta apta para remover y levantar el mantillo o capas superficiales del suelo forestal, la recogida durante la noche, el uso de bolsas y cubos de plástico y tampoco la recolección de ejemplares pasados, extramaduros o en descomposición.
Recordamos que es en las modalidades colectivas de caza como son monterías, ganchos, batidas y ojeos, donde anualmente se producen más accidentes, por lo que es esencial –además de obligatorio- observar medidas básicas de seguridad como son abstenerse de abandonar o cambiar de puesto una vez iniciada la cacería y llevar una gorra o sombrero reflectante de color naranja o bien una señal en lugar visible de seis centímetros de ancho con las mismas características.


