Agentes Medioambientales y Guardia Civil desarticulan un grupo que cazaba furtivamente en la Serranía Baja de Cuenca

Cuenca, 30 ene (EFE).- Una actuación conjunta del cuerpo de Agentes Medioambientales de Castilla-La Mancha y el Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil ha desarticulado un grupo organizado que cazaba furtivamente en la Serranía Baja de Cuenca y cuyos integrantes procedían de la Comunidad Valenciana.

Según han explicado este sábado a Efe fuentes del cuerpo de Agentes Medioambientales de Castilla-La Mancha, la operación, que se inició el pasado mes de septiembre y se ha prolongado hasta este mes, ha permitido esclarecer un buen número de acciones de caza furtiva y se ha puesto a disposición judicial a siete personas acusadas de un presunto delito de furtivismo.

La actuación comenzó cuando agentes medioambientales de la comarca de Fuente el Espino de Moya comenzaron a detectar en terrenos cinegéticos de la zona ciervos abatidos a los que se les cortaba la cabeza para llevarse el trofeo.

Fue entonces cuando se puso en marcha la actuación conjunta con la Guardia Civil, en la que también se contó con el apoyo de agentes de las comarcas de Cañete y Landete, que finalmente ha permitido lograr esclarecer la actividad que realizaba el grupo, personas en su mayoría procedentes de la comunidad valencia que actuaban de forma organizada para evitar ser detectados sobre el terreno.

En el marco de esta actuación, los agentes han logrado incautarse de cuatro trofeos de ciervos y diversos útiles que el grupo dejaba escondido en el monte y que era utilizado para realizar sus acciones de caza furtiva, tales como espuertas, capazos o puñales.

Los agentes medioambientales han señalado que en el transcurso de esta investigación, y coincidiendo con los servicios de vigilancia que realizaban para detectar al supuesto grupo organizado, también han logrado detectar y denunciar administrativamente a otros tres furtivos que cazaban de forma individual en la zona.

Las mismas fuentes han recordado que el Cuerpo de Agentes Medioambientales de Castilla-La Mancha lleva a cabo, ordinariamente, trabajos de vigilancia en todo el territorio regional para prevenir el furtivismo, para detectar a aquellas personas que no respetan la normativa legal vigente y que causan grandes perjuicios a la caza y a los cazadores que lo hacen de forma legal.

El delegado provincial de Desarrollo Sostenible en Cuenca, Rodrigo Molina, ha dicho a Efe que esta operación ha sido posible gracias al “arduo trabajo” y a los muchos servicios especiales que han tenido que llevar a cabo en la zona los agentes medioambientales en colaboración con miembros del Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona).

Molina ha calificado de “importantísima” esta actuación para luchar en la detención de “gente de pocos escrúpulos” que “lo hacen para lucrarse” y que causa un gran daño a la caza y a quienes la practican de forma legal.

Asimismo, ha agradecido el trabajo conjunto tanto de los agentes medioambientales como del Seprona que “se juegan el tipo esperando día y noche a este tipo de gente y se afanan en cumplir con su labor” y ha reflexionado, para concluir, que esta operación supondrá un “alivio” para aquellos cotos a los que se les estaba “robando sus piezas más preciadas” de manera ilegal. EFE