Mueren electrocutadas en Toledo un águila imperial y un águila perdicera

Dos nuevos ejemplares de aves rapaces protegidas, uno de águila imperial y otro de águila-azor perdicera, ambas especies incluidas en el Catálogo Regional de Especies Amenazadas en la categoría «En peligro de extinción», han muerto en los últimos días al resultar electrocutas en tendidos eléctricos.Según han dado a conocer hoy a Efe fuentes de la Asociación Profesional de Agentes Medioambientales de Castilla-La Mancha (APAM-CLM) los dos ejemplares fueron encontrados muertos por efectivos de este cuerpo en la provincia de Toledo.
Hace unos días era encontrada muerta en un tendido eléctrico en el municipio de San Martín de Pusa el ejemplar de águila imperial, donde recibió una descarga eléctrica que acabó con su vida.
Ayer, en el municipio de Polán era encontrado otro ejemplar de águila-azor perdicera, en un poste del tendido de una línea donde hace sólo un mes se electrocutó otro ejemplar de esta misma especie.
Agentes medioambientales se encargaron de recoger su cadáver que permanecía bajo la base del poste eléctrico.

Las principales organizaciones conservacionistas del país como los propios agentes medioambientales vienen reclamando desde hace año que se tomen medidas para evitar este tipo de muertes, para lo que vienen pidiendo la implicación de las propias compañías eléctricas con el fin de que corrijan estas instalaciones que se han convertido en trampas mortales para especies tan sensibles como son las aves rapaces.
El águila imperial ibérica es una especie endémica de la península ibérica que en Castilla-La Mancha tiene sus principales áreas de reproducción en los Montes de Toledo, Sierra Madrona-Sierra Morena Oriental, sierras de Almadén-Guadiana, la depresión del río Tajo, los valles de los ríos Tiétar y Alberche y en algunos puntos de la provincia de Albacete.
Sus áreas de dispersión más importantes se encuentran en los valles de los ríos Tajo y Tiétar, en la provincia de Toledo, y en el Campo de Montiel, entre las provincias de Ciudad Real y Albacete, donde se pueden observar ejemplares dispersantes procedentes de toda su área de distribución.
La población mundial de la especie es muy limitada y supera ligeramente las 400 parejas en la península ibérica.
En el caso del águila-azor perdicera está presente en las cinco provincias, especialmente en sus sistemas montañosos, como son el Sistema Ibérico, la Sierra de Alcaraz, los Montes de Toledo y del Guadiana, Sierra Morena, el Alto Tajo y los pie de montes del Sistema Central y valle medio del Tajo.
En la zona del Campo de Montiel, en la zona central de la provincia de Albacete y al sur del valle del Tajo en Toledo, se encuentran las principales zonas de dispersión de esta especie en la región.
El pequeño tamaño poblacional que mantiene esta especie en Europa, con unas 920 a 1.100 parejas reproductoras, de las menos de un centenar se encuentran en Castilla-La Mancha, le hace estar considerada en el Catálogo Regional de Especies Amenazadas en la categoría «En peligro de extinción».

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